jueves, 24 de noviembre de 2011

Ultimos dias en la India (10-21 de noviembre de 2011)





















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Hemos tenido unos cuantos contratiempos y no hemos podido conectarnos a Internet ultimamente, de ahi que no hayamos escrito aun la ultima entrada de la India. Aunque ahora ya estamos en Tailandia (y estamos muy, pero que muy bien), me limitare a contar los ultimos dias en la India y dejare Tailandia para la proxima entrada. Dicho esto, ahi va el relato de nuestros ultimos dias en la India:

Nos gustara o no, el viaje a la India estaba llegando a su fin. Teniamos ganas de cambiar de país, pero al mismo tiempo eramos conscientes de que lo ibamos a echar de menos cuando llegaramos a Tailandia…

Nuestros últimos días en la India fueron bastante intensos; de Goa a Kerala, de Kerala a Madurai, de Madurai a Bangalore y de Bangalore a Kolkata (Calcuta). Y aunque es mucho lo que podría escribir sobre esos días, intentare resumirlo en unos cuantos párrafos.

Abandonamos Goa con una cena de despedida en la orilla de la playa y nos dirigimos en tren hacia Kerala, el estado con el mayor indice de alfabetizacion de la India. Teniamos que seleccionar las zonas a visitar, asi que decidimos limitarnos a los backwaters, una extensa red de canales de agua que comunican distintas aldeas y que los lugarenyos utilizan para desplazarse. Hoy en dia es posible recorrer los canales en distintos tipos de embarcaciones y ver como se desarrolla la vida cotidiana de las gentes que habitan los backwaters. Nosotros optamos por una de las embarcaciones menos lujosas y por el paseo corto de 6 horas. El recorrido fue muy agradable y la embarcacion resulto ser idonea para conocer este fantastico paraje: lo suficientemente pequenya como para adentrarse en los canales menos concurridos y lo suficientemente espaciosa como para viajar los 3 comodamente. A mitad de camino hicimos una parada en un restaurante al borde de un canal y comimos junto a nuestro barquero el plato típico kerali servido en una hoja de platanera (toda una experiencia!). Al terminar la comida, vimos que junto al restaurante había varias personas observando a un águila adiestrada que tomaba el sol plácidamente en el jardín de una casa (si, aunque parezca extranyo, abunda este tipo de ave en la zona). La gente no se atrevía mucho a cogerla, pero yo no pude resistirme y al poco tenia a este precioso animal posado en mi mano y luego en mi hombro. Se lo pase a Pablo, luego a Irene, y tras hacernos unas cuantas fotos regresamos a la barca. El barquero nos llevo por unos estrechos canales hasta llegar a unos arrozales, lugar en que ato la barca a un árbol y nos indico que bajaramos para hacer un recorrido por los campos de cultivo y un poblado. Por el camino nos iba diciendo los nombres de distintos arboles y frutos y nos llevo hasta unas islitas habitadas por apenas 3 o 4 personas y un gran lago de donde sale el agua que discurre por los canales. Nos explico que, a su vez, el agua del lago provenía de la montanya y que en la época del monzon la gente de los backwaters se ve obligada a abandonar su casa y trasladarse a otro lugar. Desde luego que en la época de lluvias tiene que ser horrible, pero nosotros lo vimos en todo su esplendor y la belleza del paisaje es inigualable: arrozales, plataneras, cocoteros (Kerala significa “cocotero”), canales, pequeñas aldeas… Una maravilla, y el lento paseo en barca por los canales solamente es comparable a recorrer Venecia en góndola.

De Kerala nos fuimos a Madurai, una de las grandes ciudades-templo de Tamil Nadu, cuna de la cultura tamil. Nuestra intención era continuar por Tamil Nadu pasando por Thanjavur, Pondicherry y Chennai, pero que la India tenga mas de 1.000 millones de habitantes es sinónimo de trenes abarrotados y, en ocasiones como esta, completos durante semanas. Esto nos hizo cambiar el recorrido y centrar nuestra visita a Tamil Nadu en Madurai. La ciudad en si nos gusto bastante y, en especial, el gran templo que hay en el centro y que es representativo de la arquitectura de la region. Irene lo vio cutre porque decía que el templo parecía hecho de plastilina, pero a mi me pareció bastante curioso y diferente a todo lo que habíamos visto hasta el momento. Junto con este templo (templo de Meenakshi-Sundareswarar), tambien merece la pena destacar el conjunto de templos que visitamos en un pueblo a las afueras de Madurai: Alagarkoil. Los templos eran similares al de Madurai, aunque la belleza del entorno le sumaba puntos: rodeado de montañas y bosques plagados de monos asesinos que atacan a la gente para quitarles la comida (y cuando digo monos asesinos no exagero: subimos en autobús a una de las montanyas para ver un templo y cuando bajábamos a pie junto con varios indios, vimos como los monos se les tiraban y les sacaban los dientes para robarles la comida… Nos sentíamos acechados y descubrimos que la solución era llevar un pedrusco en la mano y levantar la mano en señal de amenaza: en cuanto los monos veian la piedra, salian corriendo monte arriba). Sin embargo, no todo fue bonito en Madurai: el ultimo dia nos echaron del hotel a las 8 h de la mañana porque era de check-in 24h sin dejarnos opción a guardar la maleta o pagar un poco mas y quedarnos hasta mas tarde, asi que nos vimos en la calle con todas las maletas y sin saber que hacer hasta las 21h que salía nuestro autobús hacia Bangalore. Fuimos emigrando de cafetería en cafetería hasta que por fin llego la hora de salida de nuestro autobús y nos despedimos de la ciudad, que no de sus ciudadanos (no se lo merecían).

Siguiente destino: Bangalore. De esta ciudad no hay mucho que decir, pues aunque se trata de la quinta ciudad de la India, no es muy famosa por sus monumentos. Como ya he explicado antes, solamente pasamos por esta ciudad por obligacion, ya que no podiamos seguir la ruta prevista debido a que todos los trenes estaban completos. Si que nos llamo la atencion una vaca tamanyo dinosaurio que encontramos tumbada en la calle por la noche y con la que nos hicimos algunas fotos.

Y por ultimo, Calcuta. La llegada a esta ciudad se hizo esperar, pues teniamos que aguantar 30 horas de tren para recorrer los mas de mil kilometros que la separan de Bangalore. Las 30h habrian sido mas soportables de no ser por la ninya demonio que teniamos en nuestro vagon (junto a nosotos viajaba una familia india con dos ninyas y la pequenya era realmente insoportable: se paso todas las horas de viaje gritando, saltando por los asientos y subiendose a nuestras camas y nosotros ya no sabiamos si tirarla por la ventana del tren o tirar a los padres que no le decian nada o tirarnos nosotros. En serio, la ninya mas insoportable que he visto en mi vida!!!). Nuestras expectativas no eran muy altas, pero nos sorprendio encontrar una ciudad bastante agradable y hasta cierto punto civilizada. En efecto, Calcuta fue la capital del imperio britanico en la India y asi lo atestiguan sus monumentos y el casco antiguo britanico, que parece sacado de la Inglaterra de los anyos 40. Todo esta tal y como lo dejaron los ingleses antes de que la India se independizara y pasear por el conjunto de avenidas bien trazadas llenas de iglesias y edificios publicos de estilo ingles resulta interesante; en especial si se compara con el resto de la ciudad, que es como cualquier otra gran ciudad india: sucia, con animales por todas partes y destruida. Por otro lado, la ciudad tiene un ambiente muy animado y la zona de New Market, con sus tiendas y restaurantes a reventar de gente, consiguieron que hasta Pablo admitiera que era la mejor gran ciudad india que habiamos visto (esto sin contar la discusion previa que tuvimos en la que segun Pablo no merecia la pena ver una ciudad india copiada de una ciudad inglesa, porque para eso esta Inglaterra, mientras que Irene y yo deciamos que aparte de ser una ciudad muy agradable y mas bonita que las demas, era un testimonio vivo del punto al que llego la dominacion inglesa en la India). Pero Calcuta no solo nos gusto por su arquitectura, sino que ademas tuvimos una serie de experiencias muy gratificantes que endulzaron nuestra despedida de la India. En primer lugar, conocimos a una chica francesa majisima que estaba de voluntaria en Calcuta y que acababa de salir del hospital por un virus que le obligo a quedarse ingresada varios dias. Nos pusimos a hablar y al final nos ayudamos mutuamente a buscar alojamiento y cenamos con ella en un restaurante espanyol montado por un indio que habia vivido en nuestro pais donde probamos una tortilla de patata riquisima. Por otra parte, cuando salimos a pasear una noche por la ciudad, nos encontramos con que estaban celebrando el banquete de una boda india en un patio y, al vernos, nos invitaron a entrar y nos hicimos fotos con los novios, nos dieron cafe e incluso nos dijeron que cenaramos con ellos, pero rechazamos la invitacion a comer porque justamente acababamos de cenar... (una pena, porque la comida tenia muy buena pinta y el novio era muy simpatico. No se puede decir lo mismo de la novia que tenia mas bien cara de acelga, y es que supongo que no tendria muchas ganas de casarse siendo tan joven...). Al dia siguiente, encontramos un sitio de comida india donde nos dimos un banquete de Korma, Curry, Bhurji y arroz frito por cuatro duros: la comida esta muy buena y acabamos haciendonos fotos con la mitad de los empleados. Y como broche final, nos fuimos a la confiteria mas famosa de la ciudad a darnos un atracon de dulces bengalies. Riquisimos!!!

Que recuerdo nos queda de la India ahora que hemos cambiado de pais? Lo sabreis en la proxima entrada, para la cual voy a preparar una pequenya entrevista que contestaremos los 3 hablando sobre lo que mas y lo que menos nos ha gustado de este fantastico pais. La verdad es que los indios pueden llegar a ser muy pesados, pero se les echa de menos... Ademas, estando en Tailandia, uno se da cuenta de que esto se puede asemejar mas a otros paises asiaticos, como por ejemplo China, pero la India es como un continente aparte. Que este rodeada por mar al este, al sur y al oeste, y cerrada al norte por el Himalaya, ha contribuido a que se haya desarrollado una cultura bastante homogenea en esta zona de Asia y con un caracter muy marcado y diferente del resto de culturas que la rodean. Desde luego, puedo decir que, con sus cosas buenas y sus cosas malas, la India es un pais que merece mucho la pena conocer.

Un abrazo y hasta la proxima!

Ruben

PD: Ahora mismo estamos en Bangkok y... mola mucho!!!!