miércoles, 21 de diciembre de 2011

Norte y sur de Tailandia

Tras una semana sin descanso en la capital del pais, nos marchamos de Bangkok en autobus en direccion a Chiang Mai, en el norte. Aunque esta ciudad es famosa por ser la segunda en tamanyo de Tailandia y un importante centro cultural con casi tantos templos como Bangkok, nos decantamos por realizar una visita rapida a la ciudad (estabamos un poco empachados de ver wats y budas) y alquilar una moto para conocer los alrededores. Dedicamos un dia a visitar la ciudad y otro a ver la zona de Doi Suthep, un templo a las afueras en lo alto de una montanya super bonito, rodeado de rios y cascadas. Precioso.
Para el resto de dias, teniamos nuevos companyeros de viaje: un chico espanyol que esta dando la vuelta al mundo y su novia brasilenya (los habiamos conocido en el taxi que nos llevo al hotel). Fue dificil elegir lo que queriamos hacer, porque al estar en el norte, no faltan en la zona los paisajes de montanya, los rios, cascadas, campamentos de elefantes, actividades al aire libre (trekking, rafting, excursiones en elefante...). Finalmente optamos por hacer una excursion en moto al valle del rio Mae Taeng e irnos al dia siguiente a Pai, un pueblo de montanya a 3h al norte de Chiang Mai. El valle del Mae Taeng nos sorprendio por la belleza del paisaje: un gran rio que baja entre montanyas, rodeado de una vegetacion exuberante y salpicado de campamentos de elefantes donde se puede conocer de cerca a estos animales. Pero como teniamos pensado hacer la excursion en el elefante cuando estuvieramos en Pai, lo que hicimos en el valle del Mae Taen fue hacer un descenso en rafting (gracias chicos por convencernos, porque la experiencia valio la pena!!!). El descenso fue muy divertido; no era un descenso complicado, pero habia rapidos, saltos y caidas suficientes como para hacernos reir y disfrutar durante los 45 minutos que duro. Ademas, el monitor que iba con nosotros era todo un Kamikaze y aprovechaba cualquier oportunidad para meternos en la peor zona de rapidos o hacernos saltar por encima de una roca (yo casi me salgo de la barca!!!).
En cuanto a Pai, tras un horrible viaje en furgoneta que dejo hecha polvo a la pobre Egle (la chica brasilenya), llegamos a este encantador pueblecito de montanya lleno de hoteles y hostales y que los viajeros usan como punto de partida para conocer la provincia de Mae Hong Song y hacer actividades de aventura. Ademas, como dos dias despues era el cumpleanyos del rey, el sitio estaba lleno de turistas tailandeses que habian aprovechado el puente para hacer algo de turismo rural y el ambiente que habia en el mercadillo nocturno que se monta todas las noches en la calle principal era increible.
Pasamos un dia conociendo Pai y las afueras: un pueblo chino, una cascada, un templo en lo alto de una colina con vistas al valle de Pai y una zona de banyos termales naturales. Al dia siguiente cogimos las motos y nos fuimos hacia Lod Cave, un magnifico conjunto de tres inmensas cuevas con estalagtitas y estalagmitas comunicadas por un rio interior que se recorre en barca de bambu. Acceder a la cueva en esta rudimentaria embarcacion y visitar las distintas salas iluminadas solamente por la tenue luz del candil que llevaba el guia que nos acompanyaba. Toda una experiencia!
Y el ultimo dia en Pai, justo antes de coger el autobus de la tarde de vuelta a Chiang Mai, aprovechamos para ir a un campamento de elefantes y hacer una excursion. Ninguno nos esperabamos que la excursion fuera tan especial... Nos llevaron a un rio, nos metieron dentro con los elefantes y alli estuvimos jugando con ellos durante mas de media hora: nos tiraban agua con la trompa, nos subiamos en el lomo y nos tiraban al agua como si fuera un toro mecanico y, lo mejor, nos sentabamos en la trompa y con un movimiento de cabeza nos lanzaban por los aires dando una voltera hasta caer en el agua. Sin duda una de las mejores experiencias del viaje!!!
En Pai nos despedimos de la pareja hispano-brasilenya (Alberto y Egle) y cada cual siguio su camino: ellos se fueron hacia Laos y nosotros hacia Chiang Mai para coger alli un autobus y bajar hasta Sukhothai.
En Sukhothai, al sur de Chiang Mai y de camino a Bangkok, se encuentran las ruinas de un antiguo reino tailandes que muchos dicen que fue el primero del pais (dato que no es correcto, aunque lo que si que es cierto es que fue uno de los mas importantes). Las ruinas estan a 12km de la ciudad nueva y una vez pagas la entrada, puedes alquilar una bici y dedicarte a recorrer el conjunto arqueologico con total libertad. El lugar es precioso... Los restos datan del siglo XIII y el lugar esta lleno de antiguos templos en ruinas, inmensas estatuas de buda, estanques, lagos y avenidas arboladas. Segun la hora del dia, la luz tinye de disinto color los edificios en ruinas y uno va encontrando distintos angulos para tomar unas fotografias increibles.
Despues de Sukhothai, nuestro proximo destino era la isla de Koh Phangan, pero para llegar alli aun teniamos que volver a Bangkok, estar un dia tirados en la calle, coger un autobus nocturno hasta Suratthani y alli un ferry de 4h hasta la isla.
Llegar a la isla fue toda una proeza, porque las olas eran terribles y el barco parecia que fuera a volcar de un momento a otro. Nunca habia visto tanta gente vomitando al mismo tiempo... Parecia que nos llevaban al matadero y que nos habian gaseado o algo, porque habia gente tirada en el suelo tanto dentro del barco como en la cubierta y todos vomitando por donde pillaban. Una asquerosidad, vamos.
No teniamos muchas expectativas en la isla porque hacia un tiempo regular, llovia a ratos, el mar estaba revuelto y no hacia demasiado calor para banyarse. Pero nos paso una cosa que cambio por completo los dias que pasamos alli... Resulta que la misma noche que llegamos se celebraba una de las famosas Full Moon Party de Koh Phangan, que consiste en una fiesta que se celebra en la playa mas grande de la isla, con DJ y musica house y trance en directo, gente vestida con ropa fluorescente, malabaristas con fuego y mucha, mucha gente. Se reunen unas 30000 personas de media (unas veces mas, otras menos, segun si es temporada alta o baja) y se celebra cada vez que hay luna llena. La fiesta dura hasta el dia siguiente y, si quieres, te puedes apuntar a las otras mini-fiiestas que se celebran tambien en la isla (la fiesta de la media luna, de la luna nueva, etc.). Total, que aunque llevabamos 2 dias viajando sin dormir, a mi me pico la curiosidad y me dieron ganas de ir a la fiesta, mas aun viendo que todo el mundo iba y que el resto de playas de la isla estaban literalmente desiertas. Irene decia que estaba reventada y se quedo durmiendo, pero yo consegui convencer a Pablo y nos fuimos al pueblo que habia al lado de nuestra playa a ver si conseguiamos un taxi para ir a la fiesta que era en la otra punta de la isla. Como ya se nos habia hecho tarde, todo el mundo estaba en la fiesta y en nuestra zona no quedaba ni un alma, con lo cual no podiamos compartir el taxi y nos querian cobrar un ojo de la cara. Entonces nos sentamos a esperar en la puerta de un super 24h por si venia alguien, y vimos a un chico frances que estaba con la moto aparcada tomando una cerveza. Le preguntamos si tenia pensado bajar a la fiesta en taxi y nos dijo que no, pero se ve que le dimos pena, y nos explico que estaba esperando a otro amigo y que nos podiamos ir en moto con ellos. No nos lo pensamos dos veces, nos tomamos un Redbull y nos fuimos con ellos en moto, a toda velocidad, atravesando la selva por carreteras llenas de curvas, subidas y bajadas. Una locura total... Al final, los franceses que no tenian pensado quedarse a la fiesta porque viven alli y estan hartos de ir, se apuntaron con nosotros y nos llevaron a beber los tipicos buckets (un cubo de la playa de unos 2 litros de ron, sprite y redbull que cuesta 5 euros). Nos lo pasamos genial y nos ensenyaron lo mejor de la Full Moon (un acierto total irnos a la fiesta! jeje). Al dia siguiente, cuando nos despertamos y fuimos a buscar un sitio para comer con Irene, nos volvimos a encontrar con el frances que estaba en un bar y nos pregunto que que ibamos a hacer. Como no teniamos plan porque las playas estaban revueltas, se ofrecio a llevarnos a ver cosas de la isla (como digo, el chico lleva 2 anyos viviendo en la isla porque se monto un negocio alli). De un sitio nos llevo a otro y asi estuvo con nosotros los 4 dias que pasamos en la isla. Gracias a el conocimos sitios que seguro que otros no llegan a conocer: playas super bonitas, cascadas, miradores... Muchas gracias Nicko!!!!!!!!!!
Dejamos Koh Phangan y un buen amigo despidiendose en el puerto para volver a Bangkok, pasar nuestros ultimos dias de compras y fiesta loca en la capital y volver a la India.
El regreso a Delhi despues de Bangkok fue un choque brutal. Pasamos de una ciudad ultramoderna, de haber estado de fiesta en discotecas chulisimas, de comer comida tailandesa, de ir en manga corta todo el dia, a ver de nuevo la destruccion de la India... Sin embargo, tenemos que ser justos y admitir que ahora que hemos tenido 4 dias para ver Delhi en profundidad, nos llevamos una imagen muy diferente de la capital india. Ahora que hemos recorrido los bazares, probado varios restaurantes, visto los monumentos (el fuerte rojo, la mezquita, la tumba de Humayun, etc.), tenemos que reconocer que la ciudad no esta mal y que hasta le hemos cogido carinyo. Desde luego, el consejo que nos dieron antes de venir era el mejor: llega a Delhi, huye y cuando hayas visto mas India, vuelve y disfrutala.
Pero todo lo bueno llega a su fin, y ya manyana cogemos el avion de vuelta a Madrid. Nos da mucha pena que se acabe este viaje porque no solamente dejamos atras dos paises maravillosos, sino que dejamos por el camino muchas historias, muchos recuerdos y mucha gente que, como decia Nicko (el chico frances de Koh Phangan): "te renuevan la esperanza de saber que aun hay gente en el mundo que merece la pena".
Pues si, hay mucha gente en el mundo que merece la pena conocer y muchos lugares que merece la pena ver. Aprovechad en cuanto podais y salid de casa, que lo que se vive con esta experiencia no se puede contar ni con palabras ni con imagenes. Teneis que vivirlo vosotros mismos.
PD: Ya subiremos las fotos mas adelante, acabamos de darnos cuenta de que tenemos que irnos ya al aeropuerto porque el vuelo sale a las 00:25

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Bangkok


















Pasar de la India a Tailandia y, en concreto, de Calcuta a Bangkok, fue como avanzar varios siglos en una maquina del tiempo. De repente nos encontrabamos en el Skytrain (tren elevedo) que une el principal aeropuerto de Bangkok con la zona centro, mirando por las ventanillas y alucinando con la jungla de rascacielos iluminados que se extendia a nuestro alrededor. Salimos del tren y de camino a la parada de taxis, los tres comentabamos con entusiasmo la sensacion que sentiamos al volver a caminar por aceras y calles bien asfaltadas y limpisimas.

No sabiamos muy bien hacia donde ir, asi que decidimos seguir el consejo que nos dio un chico espanyol que conocimos en la India y le dijimos al taxista que nos llevara a Khao San Road, la calle de los mochileros. No tuvimos mucha suerte con el primer hotel porque el ruido de la calle era insportable y parecia que teniamos las discotecas dentro de la habitacion. Sin embargo, la segunda noche pudimos cambiarnos a otro hotel en una calle cercana mucho mas tranquila y con un ambiente muy agradable. El hotel era perfecto: barato, limpio, colchones blanditos, nuevo y muy bien situado. Que mas podiamos pedir? Ya solo nos quedaba lanzarnos a la calle y descubrir la capital de Tailandia!

Al principio tuvimos algunos problemillas con el presupuesto diario ya que los 10 euros al dia de la India no eran suficientes para Bangkok. Pero nada que no se pueda solucionar: quitando un poco de un sitio y poniendo un poco de otro sitio, conseguimos disenyar un nuevo presupuesto sin salirnos de los 400 euros mensuales. Perfecto!

Y que hay de Bangkok? Es dificil resumir esta vibrante ciudad… La guia habla de 5 zonas para visitar la ciudad, pero yo creo que es mejor hablar de dos grandes partes: al oeste, la ciudad tradicional; y al este, la ciudad moderna y el centro financiero. Dentro de la ciudad tradicional se encuentran casi todos los monumentos de interes, el inmenso barrio chino (el 14% de la poblacion tailandesa es de origen chino!) y el barrio de canales donde aun se puede ver el Bangkok de siempre apenas sin contaminar por los tiempos modernos. Muy diferente es la parte este, en continua expansion, donde los rascacielos llenan cada metro cuadrado de la ciudad y se suceden innumerables avenidas llenas de centros comerciales de ultima generacion. Una pasada… Pero las diferencias van mas alla de lo meramente arquitectonico: el metro y el skytrain solamente funcionan en la zona este, de modo que para ir del casco antiguo a la zona moderna hay que usar un taxi o un tuk-tuk (70 Bahts –casi 2 euros- para recorrer los 6 km que separan una parte de la otra en un taxi con aire acondicionado). Y tambien se ven las diferencias en la gente de una y otra parte, en la forma de vestir, en el uso de nuevas tecnologias… Bangkok no es una, sino varias ciudades que coexisten en una extranya armonia, porque a pesar de los contrastes resulta un conjunto muy agradable.

En cuanto a la comida, riquisima!!! Los puestos callejeros estan tirados de precio y la variedad de comida es incredible. El plato mas popular es el Pad Thai, noodles salteados en salsa de tamarindo con verduras, tofu, cacahuetes y carne o marisco. Tambien abundan el curry (verde, amarillo o rojo, no tiene nada que ver con el de la India y suele llevar leche de coco); las brochetas de carne y pescado; el arroz frito y las sopas (sin duda la mas sabrosa es la sopa picante de coco, verduras y carne, llamada Tom Yum). Otro placer de la comida tailandesa son las frutas (mango, mangostan, pomelo, durian, sandia, melon, coco, pinya, manzana, platano…) con las que preparan multitude de batidos y postres como el Mango Sticky Rice (arroz con leche de coco y rodajitas de mango). Que bueno esta todo!!!! Lo unico malo es que nos habiamos propuesto seguir perdiendo peso como en la India para poder arrasar en las cenas navidenyas, pero visto lo visto, no vamos a poder completar nuestro plan ^^

Mencion aparte merece la vida nocturna de Bangkok: la marcha se concentra en la zona de rascacielos, una zona que no duerme, con gente a todas horas y puestos de comida abiertos 24 horas. Es aqui tambien donde esta el famoso Pat-Pong, es decir, el barrio rojo de Bangkok. Aqui se instala todas las noches un mercadillo nocturno lleno de falsificaciones y articulos de recuerdo varios y los duenyos de los locales de striptease te agobian para que vayas a ver uno de los ping-pong shows. Que es un ping-pong show? Basicamente y en pocas palabras, un espectaculo en el que chicas tailandesas con vaginas ejercitadas utilizan sus partes intimas para lanzar pelotitas de ping-pong, fumar cigarillos, tirar dardos a una diana, etc. (y me pregunto yo, “de verdad esto le puede resultar sexy a alguien???”). Pero en el Pat-Pong no solamente hay locales de striptease de chicas, tambien existe una parte gay en la que las estrellas de los locales de striptease son chicos en calzoncillos con un numerito colgado para que el cliente elija al que mas le interesa. Y todo esto en mitad de la calle, al lado del mercadillo nocturno, junto a los puestos de comida y a supermercados donde hay familias con ninyos pequenyos haciendo la compra. Supongo que estareis pensando que Bangkok debe ser una ciudad muy abierta y tolerante donde todo esta permitido… Pues ni si, ni no. El sexo parece no ser un tema tabu, pero por ejemplo el consumo y posesion de droga estan duramente penados, al igual que cualquier falta de respeto o comentario negative hacia la monarquia. De hecho, si suena el himno en un lugar publico, uno debe dejar de hacer lo que este hacienda, ponerse de pie y guardar silencio mientras suena. Cuando se visita un templo o un lugar relacionado con la monarquia se deben llevar los brazos y las piernas cubiertos, y no se permite la entrada con pantalones excesivamente ajustados. Esto precisamente suscito un memorable comentario de Irene cuando le dijeron que no podia entrar a visitar el templo y el palacio real de Wat Phra Kaeo con mallas y que tenia que taparse entera con unos panyuelos que se alquilaban junto a la taquilla. Sus palabras textuales fueron: “Me estas diciendo que me tengo que tapar entera porque llevo mallas para visitar el puto palacio del rey mientras que la calle esta llena de putas y sitios donde las tailandesas tiran pelotas de ping-pong por sus partes intimas????” (ver foto adjunta de Irene sacando el dedo). Pues si, Irene, si, Tailandia es asi… jeje

Lo que mas nos ha gustado de Bangkok? En cuanto a monumentos, destacaria el Monte dorado, el conjunto de Wat Phra Kaeo con el antiguo palacio real y el templo que aloja el buda de Esmeralda, el inmenso templo del columpio gigante donde se celebraban unas ceremonias durante las cuales 4 monjes se balanceaban en un columpio de 25 metros de altura describiendo arcos de 180 grados para intentar coger con los dientes unas bolsas colgadas en lo alto (el columpio dejo de usarse hace anyos debido al gran numero de muertes que se producian) y el templo de Wat Arun (templo en el que se coloco por primera vez el buda de Esmeralda cuando se trajo a Bangkok antes de que se construyera el gran templo de Wat Phra Kaeo). Tampoco se puede hablar de Bangkok sin mencionar los numerosos budas que adornan los incontables templos de la ciudad, los mercados callejeros tanto diurnos como nocturnos (el Mercado de flores, el Mercado nocturno del Pat Pong, los mercados del alegre barrio chino con sus pestilentes olores a comida china rancia), los masajes tailandeses por 5 euros y lo majos que son los tailandeses (especialmente cuando salimos de fiesta y se te presentan por el simple hecho de ser extranjero).

A Pablo y a mi nos encanto la ciudad, pero Irene tuvo un periodo de adaptacion regular y echaba mucho de menos la India… Pablo y yo le diagnosticamos Sindrome de Estocolmo, porque en la India se quejaba de lo sucio que estaba todo y de lo pesados que eran los indios, y aqui en Tailandia decia que echaba en falta a sus indios haciendole fotos y pidiendole rupias… Supongo que parte de su pena es que mientras que en la India triunfaba como la Coca-Cola con sus indios diciendole que se parecia a la actriz de Bollywood Kareena Kapoor, aqui en Tailandia somos Pablo y yo los que llamamos la atencion y los tailandeses nos dicen que somos guapisimos y que parecemos actores o cantantes ^^

Desde luego, Bangkok es una ciudad digna de ver y de vivir de cerca. Es un lugar fascinante, moderno y tradicional a partes iguales, animado, bonito, agradable… No me importaria nada vivir alli una temporada!

Tras pasar una semanita en Bangkok, decidimos proseguir el viaje y dirigirnos al norte, a Chiang Mai, la segunda ciudad mas importante de Tailandia y centro cultural del norte. Como despedida, nos fuimos a cenar a un restaurante en el rascacielos mas alto de Tailandia: el Sky Restaurant. Las vistas muy buenas, la comida no tanto, pero en conjunto estuvo bien.

Para la proxima, el norte de Tailandia…

Muchos besos y abrazos a todos!

Ruben

martes, 6 de diciembre de 2011

La India en pocas palabras

Lo sentimos! Hemos estado un tanto desconectados, pero teniamos pensado subir la entrevista y escribir sobre Bangkok al llegar a Chiang Mai y, nada, todo se fue enredando y acabamos de llegar de pasar unos dias en el norte de Chiang Mai con una pareja que conocimos aqui: Alberto (de Espanya) y Egli (de Brasil). Muchos saludos si nos estais leyendo! Chiang Mai ya no es lo mismo sin vosotros...

Bueno, antes de pasar a Bangkok, ahi va la pequenya entrevista que os prometi donde cada uno de nosotros hace su valoracion del viaje a la India. Son solamente cuatro preguntas, pero espero que os sirvan para daros una idea de lo que ha significado esta parte del viaje para nosotros:

LA INDIA EN POCAS PALABRAS

1. Tu primera impresion al llegar…

a. Ruben – Mi primera impresion fue variando progresivamente: de la agradable sorpresa al llegar el aeropuerto de Delhi y ver que era bastante moderno, al desagradable cumulo de estimulos de la vieja Delhi. Olores, suciedad, pobreza, ruido, vestigios de un pasado imponente, calor… Supe en seguida que la India iba a ser muy intensa, pero que me iba a gustar. Tenia ganas de adentrarme en el pais y para nada pense en volverme a casa. Ni siquiera se explicar por que me atrajo lo que me encontre; tal vez solamente sea algo de esa extranya belleza que a veces emana de la fealdad.

b. Pablo – Lo primero que pense fue… “Que hago aqui dos meses?” No se, creo que Delhi no representa a la India, sino mas bien el estereotipo de la India (miseria, desolacion y destruccion). Pero es un pais que hay que vivir intensamente, explorarlo y descubrirlo cada dia del viaje, sin prejuicios ni ideas preconcebidas.

c. Irene – Mi primera impresion fue “Que hago aqui? Si esta es la calle principal de Delhi, no quiero ni ver el resto.” A medida que nos adentrabamos en la vieja Delhi y veiamos montanyas de basura, gente tirada en la calle y los olores se introducian en nuestra nariz, me parecie mas horrible todo… Fue muy duro, no hay palabras.

2. Algo que nunca olvidaras…

a. Ruben – Las puestas de sol de Rajastan. Todas fueron increibles, pero sin lugar a dudas las mas bonitas fueron en el lago de Ranakpur y junto al City Palace de Udaipur. Tampoco olvidare el paseo en barca por los canales de Kerala, los paisajes de Goa, los animales por la calle y, como no, a los indios, que aunque llegan a ser pesados, se les coge carinyo.

b. Pablo – Hay muchas cosas que nunca olvidare: la sensacion de libertad conduciendo por los caminos de Goa, sin casco ni carne; la curiosidad de los indios; el olor de las calles; las vacas en la playa; el cielo estrellado en el desierto; los atardeceres en Rajastan; la sonrisa de los ninyos; los pitos de los coches; la pobreza; los paisajes de Kerala… Es imposible elegir una sola cosa!!!

c. Irene – Nunca olvidare muchas cosas y me resulta dificil elegir una, pero dado que he de hacerlo, dire que el paseo en barca por el Ganges, por lo magico que fue. Hicimos una especie de ritual en el que abandonamos aquello que queriamos que formase parte de nuestro pasado y dejamos que esas aguas tan especiales se llevaran una vela con nuestros deseos. Un nuevo ciclo comenzo en un entorno de lo mas particular.

3. Algo que olvidarias…

a. Ruben – Dejando a un lado la pobreza, que es algo que no se puede obviar y que tiene muy dificil solucion, me gustaria olvidar la suciedad de la India. No entiendo la dejadez de su gente y su mentalidad: la pobreza no esta renyida con la limpieza y no tiene justificacion que traten a su tierra tan mal. Ah, tambien olvidaria el autobus de la muerte (el de Mumbai a Goa) y a la ninya demonio del tren a Calcuta.

b. Pablo – Sinceramente desearia no olvidarme de nada. Todos los momentos vividos, buenos y malos, son lo que hacen que un viaje a este pais sea diferente. Pero si tuviera que elegir un momento quizas olvidaria cuando la policia nos paro en Goa y nos multo por ser turistas. Te sientes impotente al ver que comercian contigo…

c. Irene – Casi sin dudar diria que el autobus bautizado como “De la muerte”. Despues de dormir en la estacion de tren de Mumbai por haber perdido un autobus que paso por nuestras narices y estar un dia tirada en la calle, con la mochila, sucia y con mucho calor, montar 14 horas en aquel autobus, con aquel siniestro camino que hacia que saltaras de tu asiento y tocaras el techo, fueno uno de los peores momentos.

4. Define la India en tres palabras…

a. Ruben – Que dificil! Tres palabras son muy pocas para tanta India… Quizas diria: pais extranyamente bello.

b. Pablo – Basura, aventura y contraste. Pero sin duda, la palabras que mas la resume es “unica”: no puede dejar a nadie indiferente, o te encanta o la odias.

c. Irene – Sucia, ruidosa y abarrotada. No obstante, pese a las connotaciones negativas de estas palabras, la impresion final es completamente distinta. Es esa cultura tan especial que hace que a veces (muchas) odies a los indios y que otras te encanten; su forma de timarte a la vez que te ofrecen todo lo que tienen; la alegria de sus lugarenyos (ninyos y no tan ninyos)… Todo eso hace que solo pueda decir una cosa: hay que ir porque merece –y mucho- la pena.


Y para la proxima, Bangkok, Chiang Mai, Pai... ^^




jueves, 24 de noviembre de 2011

Ultimos dias en la India (10-21 de noviembre de 2011)





















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Hemos tenido unos cuantos contratiempos y no hemos podido conectarnos a Internet ultimamente, de ahi que no hayamos escrito aun la ultima entrada de la India. Aunque ahora ya estamos en Tailandia (y estamos muy, pero que muy bien), me limitare a contar los ultimos dias en la India y dejare Tailandia para la proxima entrada. Dicho esto, ahi va el relato de nuestros ultimos dias en la India:

Nos gustara o no, el viaje a la India estaba llegando a su fin. Teniamos ganas de cambiar de país, pero al mismo tiempo eramos conscientes de que lo ibamos a echar de menos cuando llegaramos a Tailandia…

Nuestros últimos días en la India fueron bastante intensos; de Goa a Kerala, de Kerala a Madurai, de Madurai a Bangalore y de Bangalore a Kolkata (Calcuta). Y aunque es mucho lo que podría escribir sobre esos días, intentare resumirlo en unos cuantos párrafos.

Abandonamos Goa con una cena de despedida en la orilla de la playa y nos dirigimos en tren hacia Kerala, el estado con el mayor indice de alfabetizacion de la India. Teniamos que seleccionar las zonas a visitar, asi que decidimos limitarnos a los backwaters, una extensa red de canales de agua que comunican distintas aldeas y que los lugarenyos utilizan para desplazarse. Hoy en dia es posible recorrer los canales en distintos tipos de embarcaciones y ver como se desarrolla la vida cotidiana de las gentes que habitan los backwaters. Nosotros optamos por una de las embarcaciones menos lujosas y por el paseo corto de 6 horas. El recorrido fue muy agradable y la embarcacion resulto ser idonea para conocer este fantastico paraje: lo suficientemente pequenya como para adentrarse en los canales menos concurridos y lo suficientemente espaciosa como para viajar los 3 comodamente. A mitad de camino hicimos una parada en un restaurante al borde de un canal y comimos junto a nuestro barquero el plato típico kerali servido en una hoja de platanera (toda una experiencia!). Al terminar la comida, vimos que junto al restaurante había varias personas observando a un águila adiestrada que tomaba el sol plácidamente en el jardín de una casa (si, aunque parezca extranyo, abunda este tipo de ave en la zona). La gente no se atrevía mucho a cogerla, pero yo no pude resistirme y al poco tenia a este precioso animal posado en mi mano y luego en mi hombro. Se lo pase a Pablo, luego a Irene, y tras hacernos unas cuantas fotos regresamos a la barca. El barquero nos llevo por unos estrechos canales hasta llegar a unos arrozales, lugar en que ato la barca a un árbol y nos indico que bajaramos para hacer un recorrido por los campos de cultivo y un poblado. Por el camino nos iba diciendo los nombres de distintos arboles y frutos y nos llevo hasta unas islitas habitadas por apenas 3 o 4 personas y un gran lago de donde sale el agua que discurre por los canales. Nos explico que, a su vez, el agua del lago provenía de la montanya y que en la época del monzon la gente de los backwaters se ve obligada a abandonar su casa y trasladarse a otro lugar. Desde luego que en la época de lluvias tiene que ser horrible, pero nosotros lo vimos en todo su esplendor y la belleza del paisaje es inigualable: arrozales, plataneras, cocoteros (Kerala significa “cocotero”), canales, pequeñas aldeas… Una maravilla, y el lento paseo en barca por los canales solamente es comparable a recorrer Venecia en góndola.

De Kerala nos fuimos a Madurai, una de las grandes ciudades-templo de Tamil Nadu, cuna de la cultura tamil. Nuestra intención era continuar por Tamil Nadu pasando por Thanjavur, Pondicherry y Chennai, pero que la India tenga mas de 1.000 millones de habitantes es sinónimo de trenes abarrotados y, en ocasiones como esta, completos durante semanas. Esto nos hizo cambiar el recorrido y centrar nuestra visita a Tamil Nadu en Madurai. La ciudad en si nos gusto bastante y, en especial, el gran templo que hay en el centro y que es representativo de la arquitectura de la region. Irene lo vio cutre porque decía que el templo parecía hecho de plastilina, pero a mi me pareció bastante curioso y diferente a todo lo que habíamos visto hasta el momento. Junto con este templo (templo de Meenakshi-Sundareswarar), tambien merece la pena destacar el conjunto de templos que visitamos en un pueblo a las afueras de Madurai: Alagarkoil. Los templos eran similares al de Madurai, aunque la belleza del entorno le sumaba puntos: rodeado de montañas y bosques plagados de monos asesinos que atacan a la gente para quitarles la comida (y cuando digo monos asesinos no exagero: subimos en autobús a una de las montanyas para ver un templo y cuando bajábamos a pie junto con varios indios, vimos como los monos se les tiraban y les sacaban los dientes para robarles la comida… Nos sentíamos acechados y descubrimos que la solución era llevar un pedrusco en la mano y levantar la mano en señal de amenaza: en cuanto los monos veian la piedra, salian corriendo monte arriba). Sin embargo, no todo fue bonito en Madurai: el ultimo dia nos echaron del hotel a las 8 h de la mañana porque era de check-in 24h sin dejarnos opción a guardar la maleta o pagar un poco mas y quedarnos hasta mas tarde, asi que nos vimos en la calle con todas las maletas y sin saber que hacer hasta las 21h que salía nuestro autobús hacia Bangalore. Fuimos emigrando de cafetería en cafetería hasta que por fin llego la hora de salida de nuestro autobús y nos despedimos de la ciudad, que no de sus ciudadanos (no se lo merecían).

Siguiente destino: Bangalore. De esta ciudad no hay mucho que decir, pues aunque se trata de la quinta ciudad de la India, no es muy famosa por sus monumentos. Como ya he explicado antes, solamente pasamos por esta ciudad por obligacion, ya que no podiamos seguir la ruta prevista debido a que todos los trenes estaban completos. Si que nos llamo la atencion una vaca tamanyo dinosaurio que encontramos tumbada en la calle por la noche y con la que nos hicimos algunas fotos.

Y por ultimo, Calcuta. La llegada a esta ciudad se hizo esperar, pues teniamos que aguantar 30 horas de tren para recorrer los mas de mil kilometros que la separan de Bangalore. Las 30h habrian sido mas soportables de no ser por la ninya demonio que teniamos en nuestro vagon (junto a nosotos viajaba una familia india con dos ninyas y la pequenya era realmente insoportable: se paso todas las horas de viaje gritando, saltando por los asientos y subiendose a nuestras camas y nosotros ya no sabiamos si tirarla por la ventana del tren o tirar a los padres que no le decian nada o tirarnos nosotros. En serio, la ninya mas insoportable que he visto en mi vida!!!). Nuestras expectativas no eran muy altas, pero nos sorprendio encontrar una ciudad bastante agradable y hasta cierto punto civilizada. En efecto, Calcuta fue la capital del imperio britanico en la India y asi lo atestiguan sus monumentos y el casco antiguo britanico, que parece sacado de la Inglaterra de los anyos 40. Todo esta tal y como lo dejaron los ingleses antes de que la India se independizara y pasear por el conjunto de avenidas bien trazadas llenas de iglesias y edificios publicos de estilo ingles resulta interesante; en especial si se compara con el resto de la ciudad, que es como cualquier otra gran ciudad india: sucia, con animales por todas partes y destruida. Por otro lado, la ciudad tiene un ambiente muy animado y la zona de New Market, con sus tiendas y restaurantes a reventar de gente, consiguieron que hasta Pablo admitiera que era la mejor gran ciudad india que habiamos visto (esto sin contar la discusion previa que tuvimos en la que segun Pablo no merecia la pena ver una ciudad india copiada de una ciudad inglesa, porque para eso esta Inglaterra, mientras que Irene y yo deciamos que aparte de ser una ciudad muy agradable y mas bonita que las demas, era un testimonio vivo del punto al que llego la dominacion inglesa en la India). Pero Calcuta no solo nos gusto por su arquitectura, sino que ademas tuvimos una serie de experiencias muy gratificantes que endulzaron nuestra despedida de la India. En primer lugar, conocimos a una chica francesa majisima que estaba de voluntaria en Calcuta y que acababa de salir del hospital por un virus que le obligo a quedarse ingresada varios dias. Nos pusimos a hablar y al final nos ayudamos mutuamente a buscar alojamiento y cenamos con ella en un restaurante espanyol montado por un indio que habia vivido en nuestro pais donde probamos una tortilla de patata riquisima. Por otra parte, cuando salimos a pasear una noche por la ciudad, nos encontramos con que estaban celebrando el banquete de una boda india en un patio y, al vernos, nos invitaron a entrar y nos hicimos fotos con los novios, nos dieron cafe e incluso nos dijeron que cenaramos con ellos, pero rechazamos la invitacion a comer porque justamente acababamos de cenar... (una pena, porque la comida tenia muy buena pinta y el novio era muy simpatico. No se puede decir lo mismo de la novia que tenia mas bien cara de acelga, y es que supongo que no tendria muchas ganas de casarse siendo tan joven...). Al dia siguiente, encontramos un sitio de comida india donde nos dimos un banquete de Korma, Curry, Bhurji y arroz frito por cuatro duros: la comida esta muy buena y acabamos haciendonos fotos con la mitad de los empleados. Y como broche final, nos fuimos a la confiteria mas famosa de la ciudad a darnos un atracon de dulces bengalies. Riquisimos!!!

Que recuerdo nos queda de la India ahora que hemos cambiado de pais? Lo sabreis en la proxima entrada, para la cual voy a preparar una pequenya entrevista que contestaremos los 3 hablando sobre lo que mas y lo que menos nos ha gustado de este fantastico pais. La verdad es que los indios pueden llegar a ser muy pesados, pero se les echa de menos... Ademas, estando en Tailandia, uno se da cuenta de que esto se puede asemejar mas a otros paises asiaticos, como por ejemplo China, pero la India es como un continente aparte. Que este rodeada por mar al este, al sur y al oeste, y cerrada al norte por el Himalaya, ha contribuido a que se haya desarrollado una cultura bastante homogenea en esta zona de Asia y con un caracter muy marcado y diferente del resto de culturas que la rodean. Desde luego, puedo decir que, con sus cosas buenas y sus cosas malas, la India es un pais que merece mucho la pena conocer.

Un abrazo y hasta la proxima!

Ruben

PD: Ahora mismo estamos en Bangkok y... mola mucho!!!!